Cuento 17 de 100 · Basado en Génesis 37
José y su túnica de colores
Jacob tenía doce hijos. A José lo quería más que a los otros, y le hizo una túnica muy especial. Sus hermanos, al ver eso, se pusieron celosos.
Una noche José tuvo un sueño, y se lo contó a sus hermanos.
—Escuchen el sueño que tuve —les dijo—. Estábamos atando gavillas en el campo. Mi gavilla se levantó y se quedó de pie, y las de ustedes la rodeaban y se inclinaban ante ella.
—¿Acaso vas a ser nuestro rey? —le respondieron.
Y se enojaron más.
Tuvo otro sueño. Vio que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante él. Y su padre le dijo:
—¿Qué significa ese sueño? ¿Vamos a inclinarnos ante ti?
Un día, Jacob envió a José a ver cómo estaban sus hermanos, que cuidaban las ovejas lejos de casa. Cuando ellos lo vieron venir con su túnica, lo agarraron y lo echaron a un pozo vacío.
Después pasaron unos comerciantes que iban hacia Egipto, y los hermanos vendieron a José por veinte monedas de plata. Así José fue llevado a Egipto.
La historia de José no termina aquí. La Biblia dirá más adelante que Dios estaba con él.
Para conversar: ¿Cómo crees que se sintió José lejos de su casa?
Aunque José estaba lejos de su familia, Dios no lo dejó solo. Tampoco te deja solo a ti. Buenas noches.