Cuento 18 de 100 · Basado en Génesis 41
José y los sueños del faraón
José estaba en la cárcel de Egipto. La Biblia dice que Dios estaba con él.
Una noche, el faraón, que era el rey de Egipto, tuvo dos sueños muy raros. En el primero, siete vacas gordas salían del río, y detrás venían siete vacas flacas que se comían a las gordas. En el segundo, siete espigas llenas crecían en una caña, y siete espigas secas se las tragaban.
Por la mañana, el faraón estaba muy preocupado y llamó a todos los sabios. Pero nadie supo qué significaban esos sueños.
Entonces alguien se acordó de José, y lo llamaron.
—He tenido un sueño y nadie me lo sabe explicar —le dijo el faraón—. Dicen que tú puedes interpretarlo.
—No soy yo —respondió José—. Es Dios quien dará una respuesta buena al faraón.
Cuando el faraón le contó sus sueños, José le explicó que vendrían siete años con mucho alimento, y después siete años de hambre.
—Que el faraón nombre a alguien sabio para guardar el trigo de los años buenos —le aconsejó.
El faraón miró a sus ayudantes:
—¿Podremos encontrar a otro como este hombre, en quien está el espíritu de Dios?
Y puso a José a cargo de toda la tierra de Egipto.
Para conversar: José dijo que la sabiduría viene de Dios. ¿Qué le puedes pedir a Dios para mañana?
Dios puede hacer cosas grandes con quien confía en él. Buenas noches.