Cuento 19 de 100 · Basado en Génesis 45,1-15
José perdona a sus hermanos
Pasaron los años y llegó el hambre a toda la región. Los hermanos de José fueron a Egipto a pedir trigo. Y allí estaba José, que ya era gobernador, aunque ellos no lo reconocieron.
Cuando José ya no pudo más, se puso a llorar tan fuerte que lo oyeron en toda la casa.
—Yo soy José —les dijo a sus hermanos—. ¿Vive todavía mi padre?
Los hermanos se quedaron mudos de miedo. Entonces José les dijo con cariño:
—Acérquense a mí.
Y cuando se acercaron:
—Yo soy José, su hermano, al que vendieron a Egipto. Pero ahora no se pongan tristes ni se reprochen haberme vendido, porque Dios me envió delante de ustedes para salvar vidas. Fue Dios, y no ustedes, quien me trajo aquí.
Después les dio un mensaje para su padre:
—Díganle que Dios me ha hecho señor de todo Egipto. Que venga sin demora.
José abrazó a su hermano Benjamín y lloró. Después besó a todos sus hermanos y lloró con ellos. Y solo entonces los hermanos pudieron hablar con él.
José perdonó. Y gracias a su perdón, la familia pudo volver a estar junta.
Para conversar: ¿Hay alguien a quien te cueste perdonar? ¿Cómo puedes empezar?
Perdonar es de valientes. Pídele a Dios que te ayude. Buenas noches.