Cuento 86 de 100 · Basado en Mateo 21,1-11
Jesús entra en Jerusalén
Jesús y sus discípulos se acercaban a Jerusalén. Llegaron a un lugar llamado Betfagé, cerca del monte de los Olivos. Entonces Jesús envió a dos de sus discípulos.
—Vayan a la aldea que está enfrente —les dijo—. Encontrarán enseguida una burra atada, y un burrito con ella. Desátenlos y tráiganmelos. Si alguien les dice algo, díganle: «El Señor los necesita». Y los dejará ir enseguida.
Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había mandado. Trajeron la burra y el burrito, pusieron sus mantos encima, y Jesús se montó.
Mucha gente tendía sus mantos en el camino. Otros cortaban ramas de los árboles y las ponían por donde Jesús iba a pasar.
Y la gente, delante y detrás, gritaba:
—¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió.
—¿Quién es este? —preguntaba la gente.
—Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea —respondían.
Cada año recordamos esta fiesta en el Domingo de Ramos, con ramos en las manos y cantando alabanzas a Jesús.
Para conversar: ¿Cómo cantarías tú «Hosanna» a Jesús?
Puedes cantarle bajito a Jesús: «¡Hosanna!». Buenas noches.