Cuento 76 de 100 · Basado en Mateo 14,22-33
Jesús camina sobre el agua
Después de dar de comer a mucha gente, Jesús les dijo a sus discípulos que subieran a la barca y fueran adelante, a la otra orilla. Él se quedó para despedir a la gente. Cuando la gente se fue, subió a la montaña a rezar a solas. Al anochecer, seguía allí, solo.
La barca ya estaba lejos de la orilla, y las olas la zarandeaban, porque el viento era contrario.
De madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el mar. Los discípulos lo vieron y se asustaron.
—¡Es un fantasma! —gritaron de miedo.
Pero enseguida Jesús les habló:
—¡Ánimo! Soy yo, no tengan miedo.
—Señor, si eres tú —le dijo Pedro—, mándame ir a ti caminando sobre el agua.
—Ven —dijo Jesús.
Pedro bajó de la barca y empezó a caminar sobre el agua hacia Jesús. Pero al ver la fuerza del viento tuvo miedo, y empezó a hundirse.
—¡Señor, sálvame! —gritó.
Jesús extendió enseguida la mano, lo agarró y le dijo:
—Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
Subieron a la barca y el viento se calmó. Los que estaban en la barca se arrodillaron ante Jesús y le dijeron:
—Verdaderamente eres Hijo de Dios.
Para conversar: Pedro empezó a hundirse y pidió ayuda. ¿Cuándo le puedes pedir ayuda a Jesús?
Cuando tengas miedo, di como Pedro: «Señor, sálvame». Él te toma de la mano. Buenas noches.