Cuento 77 de 100 · Basado en Juan 6,1-13
Cinco panes y dos peces
Mucha gente seguía a Jesús. Un día Jesús subió a un monte y se sentó con sus discípulos. Al levantar la vista, vio que venía hacia él mucha gente.
Jesús le preguntó a Felipe:
—¿Dónde podremos comprar pan para que coma toda esta gente?
Lo decía para ver qué respondía, porque él ya sabía lo que iba a hacer.
—Ni doscientas monedas de plata alcanzarían para darle un poco de pan a cada uno —le respondió Felipe.
Entonces habló Andrés, hermano de Simón Pedro:
—Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces. Pero ¿qué es esto para tanta gente?
—Hagan que la gente se siente —dijo Jesús.
Había mucha hierba en aquel lugar, y se sentaron unos cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias a Dios y los repartió entre los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los peces, y todos comieron cuanto quisieron.
Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos:
—Recojan los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.
Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes.
Un muchacho compartió lo poco que tenía. Y Jesús hizo el resto.
Para conversar: El muchacho compartió sus panes. ¿Qué puedes compartir tú?
Cuando compartes lo poco que tienes, Jesús puede hacer cosas muy grandes. Buenas noches.