Cuento 2 de 100 · Basado en Génesis 1,26 – 2,3
Dios crea a las personas y descansa
Dios ya había hecho la luz, el mar, las plantas y los animales. Entonces dijo algo muy especial:
—Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza.
Y Dios creó al hombre y a la mujer. Los bendijo y les habló con cariño.
—Sean muchos, llenen la tierra y cuiden de ella —les dijo.
Y también les dijo:
—Les doy todas las plantas que dan semillas y todos los árboles que dan frutos. Eso será su alimento.
Dios miró todo lo que había hecho. Y esta vez no dijo solamente que era bueno. La Biblia dice que Dios vio que todo era «muy bueno».
Pasó la tarde, pasó la mañana, y fue el sexto día.
Así quedaron terminados el cielo, la tierra y todo lo que hay en ellos.
El séptimo día, Dios dejó de trabajar. Descansó. Y bendijo ese día y lo hizo santo, porque en él descansó de todo lo que había hecho.
Dios hizo el mundo para ti, y también te hizo a ti. Por eso cada noche, cuando descansas, puedes recordar que Dios también descansó.
Para conversar: ¿Sabes que Dios te hizo a ti? ¿Qué le quieres decir hoy?
Descansa tranquilo: Dios te hizo, y todo lo que hizo era muy bueno. Buenas noches.