Cuento 1 de 100 · Basado en Génesis 1,1-25
Dios crea el mundo
Hace muchísimo tiempo, antes de que existieran el cielo, la tierra y el mar, todo estaba oscuro. Y Dios quiso llenar el mundo de cosas buenas.
Entonces Dios habló.
—¡Que exista la luz! —dijo Dios.
Y la luz apareció. Dios vio que la luz era buena. A la luz la llamó «día» y a la oscuridad la llamó «noche». Pasó la tarde, pasó la mañana, y fue el primer día.
Después Dios hizo el cielo. Fue el segundo día.
—Que las aguas se junten en un solo lugar y aparezca la tierra seca —dijo Dios.
Así fue. A la tierra seca la llamó «tierra», y a las aguas juntas las llamó «mares». Y Dios vio que era bueno.
—Que la tierra se llene de plantas: hierbas con semillas y árboles con frutos —dijo Dios.
Y la tierra se llenó de plantas. Fue el tercer día.
El cuarto día Dios puso luces en el cielo.
—Que haya luces en el cielo para separar el día de la noche —dijo Dios.
Y así hizo el sol para el día, y la luna y las estrellas para la noche.
El quinto día Dios llenó de peces las aguas y de aves el cielo.
—Sean muchos y llenen el mar; y que las aves se multipliquen sobre la tierra —les dijo, bendiciéndolos.
El sexto día Dios hizo todos los animales de la tierra. Y de todo lo que hizo, Dios vio que era bueno.
Pero todavía faltaba algo muy importante, y eso te lo cuento en el próximo cuento.
Para conversar: ¿Qué cosa de las que hizo Dios te gusta más: las estrellas, los animales, las flores?
Cuando mires la luna o las estrellas, acuérdate de que Dios las hizo. Buenas noches.