Cuento 22 de 100 · Basado en Éxodo 14
Dios abre el mar
El pueblo de Dios salió de Egipto. Pero el faraón y su ejército fueron tras ellos, y el pueblo se encontró con el mar delante y los soldados detrás.
La gente tuvo mucho miedo y le gritó a Moisés.
—¿Nos has sacado de Egipto para morir en el desierto?
—No tengan miedo —les respondió Moisés—. Verán cómo el Señor los salva hoy. El Señor peleará por ustedes; ustedes, cálmense.
Dios le dijo a Moisés:
—Diles a los israelitas que se pongan en marcha. Tú, levanta tu bastón, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que mi pueblo pase por el medio, en seco.
Moisés extendió la mano sobre el mar. Dios hizo soplar toda la noche un viento fuerte, y el mar se abrió. Las aguas formaron como un muro a la derecha y otro a la izquierda, y el pueblo de Dios pasó por en medio, caminando sobre tierra seca.
Cuando todos llegaron al otro lado, el agua volvió a su lugar. El pueblo vio lo que Dios había hecho por ellos, y confió en Dios y en Moisés.
Entonces Miriam, la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero, y todas las mujeres salieron detrás de ella con panderos y bailando. Miriam cantó:
—¡Canten al Señor, porque se ha cubierto de gloria!
Dios los había salvado.
Para conversar: ¿Qué haces cuando tienes miedo? ¿Qué puedes decirle a Dios?
El Señor cuida a su pueblo. Y también cuida de ti. Buenas noches.