Cuento 82 de 100 · Basado en Lucas 10,38-42
Marta y María
Jesús iba de camino con sus discípulos, y entró en una aldea. Allí una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
Marta tenía una hermana, llamada María. María se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar lo que él decía.
Marta, en cambio, estaba ocupada con muchos quehaceres. Se acercó a Jesús y le dijo:
—Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con el trabajo? Dile que me ayude.
Pero Jesús le respondió con cariño:
—Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas, pero solo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará.
Marta quería atender muy bien a Jesús, y eso era bueno. Pero Jesús le recordó que lo más importante es estar con él y escucharlo.
A veces tenemos muchas cosas que hacer. Pero siempre podemos hacer un ratito de silencio para estar con Jesús.
Para conversar: ¿Cuándo es mejor parar y escuchar a Jesús?
Antes de dormir, haz un ratito de silencio y escucha a Jesús. Buenas noches.