Cuento 56 de 100 · Basado en Mateo 2,1-12
Los magos siguen la estrella
Jesús había nacido en Belén, cuando Herodes era el rey. Unos magos de Oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron:
—¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Vimos salir su estrella y venimos a adorarlo.
El rey Herodes se turbó al oírlo. Reunió a los sacerdotes y a los maestros de la ley y les preguntó dónde debía nacer el Mesías.
—En Belén de Judea —le respondieron—, porque así lo escribió el profeta.
Herodes llamó en secreto a los magos y les dijo:
—Vayan a Belén e infórmense bien sobre ese niño. Cuando lo encuentren, avísenme, para ir yo también a adorarlo.
Los magos siguieron su camino, y la estrella que habían visto iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella, se pusieron muy contentos.
Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre. Se arrodillaron y lo adoraron. Después abrieron sus cofres y le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
Dios les avisó en sueños que no volvieran a ver a Herodes. Y por eso regresaron a su tierra por otro camino.
La Biblia no dice cuántos eran los magos, ni cómo se llamaban. Solo cuenta que eran de Oriente y que trajeron tres regalos.
Para conversar: Los magos le llevaron regalos a Jesús. ¿Qué le regalarías tú?
El mejor regalo para Jesús es tu cariño. Buenas noches.