Cuento 65 de 100 · Basado en Mateo 6,25-34
Las aves del cielo y los lirios del campo
Un día Jesús estaba enseñando, y les dijo a sus discípulos:
—No se preocupen por lo que van a comer, ni por lo que van a vestir. ¿No vale más la vida que la comida, y el cuerpo más que la ropa?
—Miren las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros, y su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?
—¿Y por qué se preocupan por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Pero les digo que ni Salomón, con toda su gloria, se vistió como uno de ellos.
—Si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy está y mañana se echa al fuego, ¿no hará mucho más por ustedes?
—Su Padre del cielo sabe que necesitan todo eso. Busquen primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura.
—No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana se preocupará de sí mismo. A cada día le basta su propia preocupación.
Jesús quiere que confiemos en el Padre. Él cuida de las aves, de las flores, y mucho más de ti.
Para conversar: ¿Hay algo que te preocupa? ¿Se lo puedes contar a tu Padre del cielo?
Deja tus preocupaciones en manos de Dios. Él cuida de ti. Buenas noches.