Cuento 69 de 100 · Basado en Marcos 4,26-32
La semilla que crece mientras duermes
Jesús contaba parábolas, que son historias sencillas con un mensaje muy grande. Un día dijo:
—El reino de Dios es como un hombre que siembra semilla en la tierra.
—Ya sea que duerma o esté despierto, de noche o de día, la semilla germina y crece, sin que él sepa cómo.
—La tierra da fruto por sí misma: primero sale una hierba, luego la espiga, y después el trigo maduro en la espiga. Y cuando el fruto está listo, el hombre recoge la cosecha.
Es decir: mientras duermes, la semilla sigue creciendo. Dios hace crecer las cosas, aunque tú no lo veas.
Y Jesús también dijo:
—¿Con qué compararemos el reino de Dios? Es como un grano de mostaza. Cuando se siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra. Pero cuando ya está sembrada, crece y se hace más grande que todas las hortalizas, y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden hacer sus nidos a su sombra.
Algo muy pequeñito, con la ayuda de Dios, puede llegar a ser muy grande.
Para conversar: ¿Qué cosa pequeñita quieres sembrar tú para que crezca con la ayuda de Dios?
Mientras duermes, Dios sigue haciendo crecer lo bueno. Buenas noches.