Cuento 97 de 100 · Basado en Marcos 5,25-34
La mujer que tocó el manto de Jesús
Entre la multitud que seguía a Jesús había una mujer que estaba enferma desde hacía doce años. Había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todo lo que tenía, pero no mejoraba, sino que estaba peor.
Ella había oído hablar de Jesús. Se acercó por detrás, entre la gente, y pensó:
—Si logro tocar aunque sea su manto, quedaré curada.
Tocó el manto de Jesús, y enseguida se secó la fuente de su sangre. Sintió en su cuerpo que estaba curada.
Jesús se dio cuenta de que había salido poder de él. Se volvió hacia la gente y preguntó:
—¿Quién me ha tocado el manto?
—Ves cómo la gente te aprieta —le dijeron sus discípulos—, ¿y preguntas quién te ha tocado?
Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho. La mujer, temblando de miedo, se acercó, se arrodilló ante él y le contó toda la verdad.
—Hija —le dijo Jesús—, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad.
Jesús se fijó en una persona entre toda la multitud. A ti también te ve con cariño.
Para conversar: ¿Qué le dirías a Jesús si pudieras acercarte a él hoy?
Puedes contarle a Jesús lo que quieras. Él te escucha. Buenas noches.