Cuento 84 de 100 · Basado en Marcos 2,1-12
El paralítico que bajaron por el techo
Jesús estaba en una casa en Cafarnaún. Se supo que estaba allí, y se juntó tanta gente que ya no cabía ni delante de la puerta. Jesús les hablaba.
Entonces llegaron cuatro hombres, que llevaban a un paralítico acostado en una camilla. Querían ponerlo delante de Jesús, pero no podían acercarse por la multitud.
Entonces hicieron una abertura en el techo, justo encima de donde estaba Jesús, y bajaron la camilla con el enfermo.
Jesús vio la fe de aquellos hombres y le dijo al paralítico:
—Hijo, tus pecados te son perdonados.
Algunos maestros de la ley que estaban allí pensaron mal de Jesús. Pero él les dijo:
—¿Qué es más fácil: decirle al paralítico «tus pecados te son perdonados» o decirle «levántate, toma tu camilla y camina»? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados...
Y le dijo al paralítico:
—Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
El hombre se levantó, tomó su camilla y salió a la vista de todos. Todos se quedaron asombrados y daban gloria a Dios.
—Nunca hemos visto una cosa así —decían.
Los amigos del paralítico no se rindieron, y lo llevaron hasta Jesús.
Para conversar: Los cuatro amigos hicieron todo lo posible para ayudar. ¿A quién puedes ayudar tú?
Los buenos amigos nos llevan a Jesús. Dale gracias por los tuyos. Buenas noches.