Terminar el día con Dios ayuda a dormir en paz. La oración de la noche tiene tres movimientos sencillos: agradecer, pedir perdón y confiarse a Dios para el descanso. La Iglesia la reza en Completas, la última oración de la Liturgia de las Horas, que repite con Jesús: «En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu» (Sal 31,6; Lc 23,46).
Rutina de oración de la noche (5 minutos)
- Señal de la cruz y un momento de silencio.
- Examen breve del día (ver abajo).
- Acto de contrición.
- Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
- Encomendarse a Jesús, María y José.
Examen breve del día
- ¿Qué tengo que agradecer hoy a Dios?
- ¿Dónde lo encontré? ¿Dónde lo olvidé?
- ¿A quién herí o dejé de ayudar?
- ¿Qué quiero mejorar mañana, con su gracia?
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser tú quien eres, bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de las ocasiones de ofenderte, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Te ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados, y confío en tu bondad y misericordia infinita que me los perdonarás por los méritos de tu preciosísima sangre, pasión y muerte, y me darás gracia para enmendarme y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.
Encomendarse a la Sagrada Familia
Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía. Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía. Jesús, José y María, con vos descanse en paz el alma mía.
Oración para dormir en paz (propuesta)
Señor, gracias por este día que termina. Perdona mis faltas y sana lo que hoy me dolió. Cuida a los que amo, a los enfermos, a los que están solos y a los que no pueden dormir. Que tu ángel me guarde mientras descanso y que mañana despierte con ganas de servirte. En tus manos pongo mi vida. Amén.
Muchos terminan con la Salve o con la oración al ángel de la guarda.