El examen de conciencia es mirar la propia vida a la luz de Dios para reconocer los pecados, arrepentirse y confesarlos. Conviene hacerlo con calma, en oración, y sin angustia: el que examina es un hijo que vuelve a su Padre (Lc 15,11-32). El Catecismo recomienda hacerlo a la luz de la Palabra de Dios, del Decálogo y de las Bienaventuranzas (CIC 1454).
Antes de empezar
Ven, Espíritu Santo, ilumina mi mente para que conozca mis pecados, y mueve mi corazón para que me arrepienta de verdad y cambie de vida. Amén.
Preguntas por mandamientos
1. Amarás a Dios sobre todas las cosas
- ¿Rezo cada día o solo me acuerdo de Dios cuando lo necesito?
- ¿He dudado de la fe de forma voluntaria o me he avergonzado de ella?
- ¿He acudido a horóscopos, videntes, amuletos, brujería o prácticas supersticiosas?
- ¿He recibido la comunión en pecado grave?
- ¿He usado el nombre de Dios, de la Virgen o de los santos sin respeto o con enojo?
- ¿He jurado en falso o sin necesidad?
- ¿He incumplido una promesa hecha a Dios?
- ¿He faltado a Misa el domingo o un día de precepto sin causa grave?
- ¿He llegado tarde o he estado distraído voluntariamente?
- ¿He dedicado el domingo al descanso, a la familia y a Dios?
- ¿He faltado al respeto a mis padres, los he abandonado o descuidado?
- Si soy padre o madre: ¿educo a mis hijos en la fe, les dedico tiempo, les doy ejemplo?
- ¿He cumplido mis deberes con la sociedad y las autoridades justas?
- ¿He tenido odio, rencor o deseos de venganza? ¿Me niego a perdonar?
- ¿He herido a alguien de palabra o de obra, o he usado violencia?
- ¿He cuidado mi salud o he abusado del alcohol, las drogas o la comida?
- ¿He participado en un aborto, lo he aconsejado o facilitado?
- ¿He escandalizado a otros, llevándolos a pecar?
- ¿He consentido pensamientos o deseos impuros?
- ¿He visto pornografía o contenidos que dañan la pureza?
- ¿He tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio?
- Si estoy casado: ¿he sido fiel a mi cónyuge en obras, palabras y pensamientos?
- ¿He robado o me he quedado con algo que no es mío? ¿Lo he devuelto?
- ¿He cumplido honradamente mi trabajo? ¿He pagado lo justo?
- ¿He tenido envidia de los bienes o del éxito de otros?
- ¿Comparto con los pobres o vivo apegado al dinero?
- ¿He mentido? ¿He calumniado o criticado a otros sin necesidad?
- ¿He revelado secretos o dañado la fama de alguien?
- ¿He sido hipócrita o he aparentado lo que no soy?
- ¿Me confieso al menos una vez al año? ¿Comulgo al menos en Pascua?
- ¿He guardado el ayuno y la abstinencia en los días señalados?
- ¿Ayudo a la Iglesia en sus necesidades?
Pasos de la confesión
- Examen de conciencia.
- Arrepentimiento (dolor de haber ofendido a Dios).
- Propósito de enmienda (querer no volver a pecar).
- Decir los pecados al sacerdote: todos los pecados graves, con su número aproximado.
- Cumplir la penitencia que el sacerdote indique.
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser tú quien eres, bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de las ocasiones de ofenderte, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Confío en tu bondad y misericordia infinita que me perdonarás por los méritos de tu preciosísima sangre, pasión y muerte. Amén.
«Si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia» (1 Jn 1,9).