Preparación interior y exterior
Dedica un tiempo a la oración antes de cada encuentro, confiando la sesión y sus frutos a Dios.
Repasa el tema y pregúntate: “¿Qué necesitan los discípulos?, ¿qué deseo que reciban de este encuentro?”.
Llega con margen de tiempo y disposición flexible para los cambios.
Frase clave: Me preparo para servir, no para lucirme.
La oración y el discernimiento comunitario ayudan a orientar las decisiones pastorales .