El gran interrogante humano
Toda persona se pregunta alguna vez: ¿existe Dios? ¿Quién es?
La respuesta a esta pregunta marca la visión de la vida y el sentido del mundo .
La búsqueda de Dios es universal: es un deseo natural en el corazón humano .
Toda persona se pregunta alguna vez: ¿existe Dios? ¿Quién es?
La respuesta a esta pregunta marca la visión de la vida y el sentido del mundo .
La búsqueda de Dios es universal: es un deseo natural en el corazón humano .
La razón humana, por sí sola, puede llegar a conocer que hay un Creador .
Observando el mundo, su orden y belleza, podemos deducir la existencia de un ser superior.
No es un conocimiento científico, sino el resultado de una reflexión sobre la realidad .
Analizando el movimiento, el cambio, el orden y la belleza del mundo surgen argumentos que apuntan a un origen y fin: Dios .
Ejemplo: si todo lo que existe tiene un origen, debe haber un Primer Origen que no dependa de otro .
Estos argumentos son “convergentes y convincentes”, no pruebas matemáticas .
La Sagrada Escritura enseña que podemos reconocer a Dios a través de la creación.
> “Por la grandeza y hermosura de las criaturas se descubre, por analogía, a su Creador”
> — Sabiduría 13,5
> “Las perfecciones invisibles de Dios... se han hecho visibles a la inteligencia a través de sus obras desde la creación del mundo”
> — Romanos 1,20
Dios se ha dado a conocer libremente al ser humano (“revelación”).
Esta revelación llega a plenitud en Jesucristo y se transmite en la Biblia y en la Iglesia .
Por eso, preguntarse “¿qué Dios existe?” es abrirse a la revelación y a la fe cristiana.
El testimonio de otros creyentes ayuda en la búsqueda de Dios .
La Iglesia transmite la experiencia de aquellos que encontraron a Dios y cambiaron su vida por Él.
Buscar a Dios implica la inteligencia, la voluntad recta, el corazón abierto y la compañía de otros .
Reflexiona sobre la belleza y el orden del mundo y tu deseo natural de trascendencia .
Lee la Biblia y acércate a la historia de Jesús para conocer el rostro concreto de Dios .
Abre tu corazón a la oración: “Señor, si existes, haz que te encuentre”.
Hay razones para afirmar que existe un Creador; la Biblia y la Iglesia anuncian quién es.
Saber qué Dios existe es posible: la razón lo sospecha, la fe y la revelación lo precisan .
Te toca a ti buscar, reflexionar, y abrirte a la experiencia de un Dios que se deja encontrar por quienes lo buscan sinceramente .