Cuento 90 de 100 · Basado en Juan 21,1-14
Jesús prepara el desayuno junto al lago
Siete discípulos estaban juntos junto al lago de Tiberíades: Simón Pedro, Tomás, Natanael, los hijos de Zebedeo y otros dos.
—Voy a pescar —dijo Simón Pedro.
—Vamos contigo —le respondieron los otros.
Salieron en la barca, pero esa noche no pescaron nada.
Cuando ya amanecía, Jesús estaba en la orilla, pero los discípulos no lo reconocieron.
—Muchachos, ¿tienen algo de comer? —les preguntó Jesús.
—No —contestaron.
—Echen la red a la derecha de la barca, y encontrarán pesca.
La echaron, y no podían sacar la red por la cantidad de peces.
Entonces el discípulo a quien Jesús quería mucho le dijo a Pedro:
—¡Es el Señor!
Pedro se lanzó al agua para llegar enseguida. Los otros fueron en la barca, arrastrando la red llena de peces.
Cuando bajaron a tierra, vieron unas brasas con un pescado encima, y pan.
—Traigan algunos de los peces que acaban de pescar —les dijo Jesús. Y añadió—: Vengan a desayunar.
Ninguno se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían que era el Señor.
Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, y lo mismo hizo con el pescado.
Jesús preparó el desayuno para sus amigos, después de una noche difícil.
Para conversar: ¿Cómo puedes cuidar tú a alguien que está cansado?
Jesús cuida de sus amigos. Y también cuida de ti. Buenas noches.