La Confirmación es un sacramento que recibe un niño bautizado para recibir una fuerza especial del Espíritu Santo. Esta fuerza ayuda a conocer y amar más a Jesús, a elegir el bien y rechazar el mal, y a vivir la fe con valor y alegría.
¿Qué es la Confirmación?
La Confirmación es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana, junto con el Bautismo y la Eucaristía. En este sacramento, Dios da un don especial: el Espíritu Santo. Este don fortalece la gracia que recibiste en el Bautismo y te une más a Jesús y a la Iglesia.
Para un niño, la Confirmación significa:
- Recibir la fuerza del Espíritu Santo para vivir como amigo de Jesús.
- Conocer y amar más a Jesús cada día.
- Tener valor para elegir el bien y decir no al mal.
- Estar más unido a la Iglesia, que es la familia de todos los cristianos.
- Ser valiente para contar a otros lo que crees y vivir la fe con obras buenas.
¿Qué dice la Biblia sobre la Confirmación?
Jesús prometió a sus amigos que les enviaría el Espíritu Santo para darles fuerza y valentía:
"Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos" (Hechos 1,8).
Cuando llegó Pentecostés, el Espíritu Santo bajó sobre los apóstoles y les dio valor para contar a todos sobre Jesús. También en la Biblia vemos que después del Bautismo, los primeros cristianos recibían el Espíritu Santo mediante la imposición de manos, que es un gesto especial para pedir esa fuerza de Dios.
¿Cómo es la celebración de la Confirmación?
Durante la Confirmación, el obispo o un sacerdote autorizado hace una oración para pedir el Espíritu Santo para el niño. Luego, unge la frente del niño con un aceite especial llamado santo crisma, mientras dice unas palabras que muestran que el Espíritu Santo fortalece al cristiano.
Este gesto recuerda cómo los apóstoles imponían las manos para dar el Espíritu Santo y simboliza que Dios está dando una fuerza nueva para vivir la fe.
¿Por qué se confirma a los niños?
La Iglesia puede confirmar a los niños que ya han sido bautizados y que han recibido una preparación adecuada para entender qué significa este sacramento. No es necesario ser adulto ni tener toda la madurez, porque la Confirmación es un regalo de Dios que ayuda a crecer en la fe poco a poco.
La preparación para la Confirmación ayuda a los niños a:
- Conocer quién es Jesús.
- Entender qué es el Bautismo y la Confirmación.
- Aprender a orar y participar en la vida de la Iglesia.
- Recibir el sacramento con fe y alegría.
- Comprometerse a vivir como testigos de Jesús en casa, en la escuela y con los amigos.
En resumen
La Confirmación es un sacramento que da a los niños la fuerza y los dones del Espíritu Santo para vivir más unidos a Jesús, a la Iglesia y para ser valientes en la fe. Es un regalo de Dios que acompaña y fortalece toda la vida cristiana.