Jesús envía a sus discípulos a preparar el encuentro con Él, confiando en que la misión es de Dios y no nuestra. En Lucas 10,1-12, encontramos cinco puntos primordiales para entender y compartir esta enseñanza en un grupo de oración.
1. Jesús nos envía; la misión es de Él
El Señor designa a setenta y dos discípulos y los envía de dos en dos. Esto nos recuerda que la misión no es un proyecto personal, sino que pertenece a Cristo. Somos enviados para preparar el camino y ayudar a otros a encontrarse con Jesús. Además, ir de dos en dos nos invita a vivir la fe en comunidad y a dar testimonio juntos, no de forma aislada.2. La misión comienza con la oración
Jesús nos dice que la cosecha es abundante, pero los trabajadores pocos, por eso debemos pedir al dueño de la cosecha que envíe más trabajadores. Antes de actuar, la oración es fundamental. En un grupo de oración, esto significa pedir por quienes evangelizan y también preguntarnos si estamos dispuestos a servir en esa misión.3. Anunciar con humildad y confianza
Jesús nos envía como corderos en medio de lobos, lo que significa que la misión no será fácil ni cómoda. No se trata de imponerse con fuerza, sino de actuar con humildad y confianza en Dios. Esto implica no responder al rechazo con violencia ni dominar a otros, sino confiar en que el Reino crece por amor y entrega.4. Llevar paz y anunciar el Reino con obras y palabras
Los discípulos deben saludar con "Paz a esta casa" y, si son recibidos, atender a los enfermos y anunciar que el Reino de Dios ha llegado. La paz no es solo un saludo, sino reconciliación con Dios y con los demás. La misión une el anuncio del Evangelio con el servicio concreto a quienes lo necesitan.5. El rechazo no detiene el anuncio, pero exige responsabilidad
Jesús advierte que algunas ciudades no recibirán a los discípulos y que su rechazo tiene consecuencias graves. Sin embargo, esto no autoriza a despreciar ni condenar a quienes no escuchan. La resistencia humana no impide que el Reino de Dios siga llegando, y debemos responder con respeto y perseverancia.Para compartir en el grupo de oración
- ¿Qué persona o situación necesita que le llevemos paz hoy?
- ¿Qué servicio concreto podemos ofrecer junto con nuestro anuncio?
- ¿Oramos por quienes sirven a la Iglesia y por quienes aún no han acogido el Evangelio?