Como líder de oración en Bukas Loob sa Diyos, puedes guiar a tu grupo con esta oración que incluye adoración, contrición y acción de gracias. Es una estructura sencilla que ayuda a todos a participar y crecer en la fe.
A. Adoración
Líder: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Líder: Señor, nos presentamos ante ti con reverencia y confianza. Tú eres nuestro Dios y no hay otro fuera de ti. Tu Palabra nos dice: «Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (cf. Dt 6,4-5).
Todos: Te adoramos, Señor; tú eres santo y digno de toda alabanza.
Líder: Padre, te adoramos por tu amor y por la vida que nos das. Jesucristo, Hijo amado del Padre, te adoramos porque te entregaste por nosotros y nos llamas a seguirte. Espíritu Santo, te adoramos: ilumina nuestros corazones y ayúdanos a orar unidos.
Señor, recibe nuestra alabanza. Que nuestras palabras y nuestro silencio te den gloria; que esta oración nos ayude a amarte con mayor fidelidad y a servir a nuestros hermanos con generosidad.
Todos: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.
B. Contrición
Líder: Señor misericordioso, venimos ante ti con humildad. Reconocemos que no siempre hemos amado como tú nos enseñas. Perdónanos por nuestras faltas, por las veces que hemos sido indiferentes, impacientes o poco atentos a las necesidades de los demás. Danos un corazón arrepentido y la gracia de cambiar.
La Escritura nos anima a confiar en tu perdón: «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia» (1 Jn 1,9).
Todos: Señor, ten piedad de nosotros. Danos un corazón nuevo y renueva en nosotros tu Espíritu.
Líder: Jesús, perdónanos por las veces que no hemos seguido tu camino ni hemos servido con amor. Ayúdanos también a perdonar a quienes nos han ofendido, como tú nos perdonas. Que la contrición no se quede solamente en palabras: enséñanos a reparar el daño, a buscar la reconciliación y a vivir en la caridad.
Todos: Señor, danos la gracia de una verdadera conversión y de amar a Dios y al prójimo.
C. Acción de gracias
Líder: Padre bueno, te damos gracias por la vida, por tu presencia y por tu paciencia con nosotros. Gracias por nuestras familias, por nuestra comunidad, por quienes nos acompañan y por las oportunidades de servir. También te damos gracias por las bendiciones que no siempre reconocemos y por la esperanza que nos sostienes incluso en los momentos difíciles.
Tu Palabra nos invita a dar gracias al Padre, que nos hizo capaces de participar en la herencia de los santos y nos rescató del poder de las tinieblas para trasladarnos al Reino de su Hijo amado (cf. Col 1,12-14).
Todos: Gracias, Padre, por tu amor y por tu misericordia.
Líder: Gracias, Jesús, por entregarte por nosotros y por reunirnos en tu nombre. Gracias por el don de la Eucaristía, que la Iglesia contempla como acción de gracias y alabanza al Padre. Que lo que recibimos de ti se refleje en nuestra vida: que seamos agradecidos, pacientes y dispuestos a servir.
Todos: Recibe, Señor, nuestra gratitud. Enséñanos a vivir cada día para tu gloria.
Líder: Padre, recibe nuestra adoración, nuestra contrición y nuestra acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.
Esta oración puede ser adaptada según las necesidades del grupo, pero mantiene la estructura fundamental para que todos participen y crezcan en la fe y el amor a Dios y al prójimo.