El Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE) en Colombia no puede afirmarse que esté en crisis de forma generalizada, aunque sí existen señales o hipótesis de dificultades que merecen ser examinadas con atención y desde la realidad local.
La misión evangelizadora y sus desafíos
La Iglesia tiene el mandato claro de Jesús de hacer discípulos, bautizar y enseñar (Mt 28,19-20). La evangelización implica anunciar el Evangelio, formar comunidades y arraigar la fe en las culturas, un proceso gradual que puede enfrentar reveses sin que eso signifique fracaso.
Posibles causas que conviene revisar
- Formación insuficiente o poco continua. En América Latina se ha señalado que la catequesis y la formación permanente presentan carencias, con demandas de formación laical más profunda y actualizada. Esto puede afectar la calidad y el impacto del SINE.
- Desconexión entre la fe y la vida cotidiana. Si la formación no se traduce en un testimonio cristiano visible en la familia, el trabajo y la sociedad, la evangelización puede quedarse en actividades sin transformar realmente.
- Debilidad en el anuncio explícito de Cristo. Se ha pedido que el mensaje sea claro y que responda a las preguntas y problemas actuales, para que la evangelización sea relevante y efectiva.
- Cambios culturales y secularización. Colombia vive transformaciones sociales, políticas y culturales que exigen una renovación constante en la acción evangelizadora.
- Exceso de atención al método y poca evaluación de frutos. Diseñar esquemas no garantiza evangelizar; es necesario que el método sirva para anunciar y testimoniar concretamente.
- Problemas de adaptación local y participación. La evangelización debe inculturarse y responder a la realidad de cada comunidad, con acompañamiento y continuidad.
Reflexión pastoral
No hay datos suficientes para declarar una crisis general del SINE en Colombia ni para atribuir causas concretas. Un diagnóstico serio requiere comparar diócesis, revisar la formación, la participación laical, la integración sacramental y los frutos de conversión y servicio.
Por tanto, es prudente hablar de retos y posibles dificultades que deben ser evaluadas con cuidado y desde la experiencia concreta de cada comunidad.
Conclusión
El SINE sigue siendo una tarea fundamental para la Iglesia en Colombia, con desafíos que invitan a la renovación y al compromiso. La misión de evangelizar es un mandato que no se puede abandonar, y la atención a las causas mencionadas puede fortalecer su acción pastoral y su impacto en la sociedad.