El Rosario se reza comenzando con la señal de la cruz, seguido por el Credo de los Apóstoles en la cruz. Luego se reza un Padre nuestro en la primera cuenta grande, tres Avemarías en las tres cuentas pequeñas y un Gloria al Padre.
Inicio del Rosario
- Haz la señal de la cruz.
- En la cruz, reza el Credo de los Apóstoles.
- En la primera cuenta grande, reza un Padre nuestro.
- En las tres cuentas pequeñas, reza tres Avemarías, pidiendo crecimiento en fe, esperanza y caridad.
- Reza el Gloria al Padre.
Las cinco decenas
Cada decena del Rosario se reza así:
- Anuncia el misterio correspondiente.
- Medita brevemente en ese acontecimiento de la vida de Cristo.
- Reza un Padre nuestro.
- Reza diez Avemarías.
- Concluye con el Gloria al Padre.
Los misterios del Rosario
Se rezan cinco misterios según el día o la tradición, agrupados en cuatro conjuntos:
Misterios gozosos
- La Anunciación del ángel a María.
- La Visitación de María a Isabel.
- El nacimiento de Jesús.
- La presentación de Jesús en el templo.
- El Niño Jesús perdido y hallado en el templo.
Misterios luminosos
- El Bautismo de Jesús en el Jordán.
- La manifestación de Jesús en las bodas de Caná.
- El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión.
- La Transfiguración.
- La institución de la Eucaristía.
Misterios dolorosos
- La agonía de Jesús en Getsemaní.
- La flagelación.
- La coronación de espinas.
- Jesús carga con la cruz.
- La crucifixión y muerte de Jesús.
Misterios gloriosos
- La Resurrección de Jesús.
- La Ascensión del Señor.
- La venida del Espíritu Santo.
- La Asunción de María.
- La Coronación de María.
Final del Rosario
Al terminar las cinco decenas, se suele rezar:
- La Salve.
- Una oración por las intenciones del Papa.
- La señal de la cruz para concluir.
Fundamentación bíblica
El Avemaría une el saludo del ángel Gabriel y el de Isabel, junto con la petición de la Iglesia para que María interceda por nosotros. El Padre nuestro es la oración que Jesús enseñó a sus discípulos.
Rezar el Rosario es una forma de meditar profundamente en la vida de Cristo y de crecer en la fe, la esperanza y la caridad, acompañados por la Virgen María.