Creer en la santa Iglesia católica significa reconocer que la Iglesia es obra de Dios y el camino por el que la fe se anuncia, se celebra y se transmite. No se trata de creer en la Iglesia como si fuera Dios, sino de aceptar que es el pueblo y el instrumento de Dios para nuestra salvación.
Qué significa creer en la Iglesia
El Credo de los Apóstoles nos invita a profesar la Iglesia como santa, pero con una distinción clara: no creemos en la Iglesia del mismo modo que creemos en Dios. Dios es el autor de la salvación, mientras que la Iglesia es su pueblo y su instrumento. Por eso, el Catecismo nos recuerda que «no creer en la Iglesia, para no confundir a Dios con sus obras».
Además, la Iglesia precede y sostiene nuestra fe personal. Es ella quien cree primero y por medio de ella recibimos la fe y la vida nueva en Cristo, especialmente a través del Bautismo. Por eso se la llama madre y maestra en la fe, sin atribuirle el lugar que solo corresponde a Dios.
La Iglesia fundada por Cristo
Jesús mismo fundó la Iglesia cuando le dijo a Pedro: «sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» (Mt 16,18). San Pablo la describe como «la casa de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad» (1 Tim 3,15).
Esto significa que la Iglesia no es solo un grupo de personas con ideas religiosas similares, sino la comunidad que Cristo reúne y que recibe su vida de Dios. Jesús inauguró la Iglesia anunciando el Reino de Dios, y por eso la Iglesia tiene una misión única y sagrada.
Por qué la Iglesia es santa aunque haya pecadores
Decir que la Iglesia es santa no implica que todos sus miembros sean perfectos o que no haya pecado entre ellos. La santidad de la Iglesia procede de Dios, a quien pertenece. La palabra "santo" no significa simplemente estar libre de pecado, sino estar vinculado al Dios Santo.
La santidad es un don y también una llamada para todos los miembros de la Iglesia. Reconocer los pecados de sus miembros no nos obliga a negar la santidad de la Iglesia, sino a tomar en serio la necesidad de conversión y mejora continua.
Qué quiere decir "católica"
La palabra "católica" significa universal. La Iglesia está llamada a abarcar a todos los pueblos y a custodiar la fe recibida, sin pertenecer a una sola nación o cultura.
Esta universalidad está unida a la unidad de la Iglesia. En el Credo niceno-constantinopolitano, la Iglesia se confiesa "una, santa, católica y apostólica". Creer en estas notas es inseparable de creer en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
La fe en la Iglesia y su misión
Creer en la Iglesia es aceptar que Dios reúne a su pueblo en Cristo y que el Espíritu Santo da vida y santidad a la Iglesia. La Iglesia es el lugar donde la fe se anuncia, se celebra en los sacramentos y se transmite de generación en generación.
Por eso, la Iglesia es fundamental para nuestra vida cristiana. Nos ofrece la comunidad, la enseñanza, los sacramentos y el camino para crecer en la fe y en la santidad.
Resumen
- La Iglesia es obra de Dios, no Dios mismo.
- Es la comunidad fundada por Cristo y sostenida por el Espíritu Santo.
- Es santa porque pertenece a Dios, aunque sus miembros sean pecadores.
- Es católica porque es universal y unida en la fe.
- Es madre y maestra que nos transmite la fe y la vida nueva en Cristo.