El paso del Mar Rojo fue un momento muy importante para Moisés y el pueblo de Israel. Cuando el faraón cambió de opinión y quiso atrapar a los israelitas, ellos llegaron al Mar Rojo y tuvieron miedo porque delante estaba el agua y detrás los soldados.
Moisés les dijo: «No tengan miedo; manténganse firmes y verán la salvación que el Señor realizará hoy» (Éxodo 14,13).
Entonces, Dios hizo un milagro: Moisés extendió su mano sobre el mar y las aguas se separaron. El pueblo pudo cruzar por tierra seca, con el agua a los lados. Cuando los egipcios intentaron seguirlos, el mar volvió a su lugar y los israelitas quedaron libres.
¿Qué nos enseña esta historia?
- Dios nunca abandona a su pueblo, aunque parezca que no hay salida.
- Moisés confió en Dios y guió al pueblo con valentía.
- La libertad es un regalo de Dios, pero también hay que confiar y avanzar.
- No debemos tener miedo, podemos pedir ayuda a Dios y hacer lo correcto.
¿Por qué es importante para los cristianos?
La Iglesia nos dice que esta historia es real y muestra cómo Dios liberó a Israel de la esclavitud en Egipto. Además, es una imagen del Bautismo. El paso por el Mar Rojo nos recuerda que, por el Bautismo, Dios nos libera del pecado y nos da una vida nueva en Cristo.
Por eso, el agua del Mar Rojo es como el agua del Bautismo, que nos hace libres y parte de la familia de Dios.
Una frase para recordar
Así como Dios abrió un camino en el mar para Israel, también nos guía a nosotros cuando confiamos en Él.
Oración para niños
Señor, ayúdame a no tener miedo. Enséñame a confiar en ti, a caminar por el camino del bien y a vivir como una persona libre y buena. Amén.