Jesús nació hace mucho tiempo para salvarnos. Él es el Hijo de Dios que se hizo hombre, y eso se llama la Encarnación. Dios quiso venir al mundo como un bebé para estar cerca de todos.
¿Qué pasó con María y José?
María vivía en un pueblo llamado Nazaret y estaba prometida con José. Un ángel le dijo que tendría un hijo por obra del Espíritu Santo, sin que un hombre participara. Ese hijo se llamaría Jesús, que significa "Dios salva".
José y María tuvieron que viajar a Belén porque había un censo. Cuando llegaron, no encontraron un lugar para quedarse. Por eso, Jesús nació en un establo y lo pusieron en un pesebre, que es donde comen los animales.
Jesús nació de forma muy sencilla para enseñarnos que el amor de Dios no depende de tener riquezas o cosas importantes.
Los pastores y su visita
Esa noche, unos pastores cuidaban sus ovejas. Un ángel les anunció que había nacido el Salvador, el Mesías, el Señor. Los pastores fueron a Belén, encontraron a Jesús con María y José, y se pusieron muy contentos alabando a Dios.
Dios quiso que los pastores, que eran personas humildes, fueran de los primeros en conocer a Jesús. Esto nos enseña que Jesús viene para todos, especialmente para los que tienen un corazón sencillo.
Los magos y la estrella
Unos magos de Oriente vieron una estrella que les indicó dónde estaba Jesús. Buscaron al niño y le llevaron regalos. Los magos representan a todas las personas del mundo, porque Jesús vino para salvar a todos, no solo a un grupo.
Lo más importante que debemos recordar
- Jesús es Dios y hombre al mismo tiempo.
- Nació de la Virgen María por obra del Espíritu Santo.
- Vino para salvarnos del pecado.
- Nació en un lugar humilde, en Belén.
- Su amor es para todas las personas, sin importar quiénes sean.
Por eso, cuando pienses en el nacimiento de Jesús, puedes decirle con cariño: "Jesús, gracias por venir al mundo y por amarnos tanto".